miércoles, septiembre 27, 2006

Sueños de gente madura

Maduro no es quien ya estuvo tiempo suficiente en la vida; es quien tiene vivencias, que pueden no estar necesariamente asociadas a la edad.

Todo en la vida es encanto cuando ingresamos en la adolescencia. Todos los sueños son posibles, todo es fiesta y el paraíso parece estar al alcanze de nuestras manos. Pensamos que el primer amor va a durar para siempre, que vamos a mejorar en el trabajo, que las personas con las cuales convivimos serán siempre sinceras y amables.

Un día, somos puestos delante de los primeros obstáculos: perdemos nuestro amor, anochece en el paraiso, descubrimos que necesitamos competir y trabajar duro para llegar a algún lugar y que no todas las personas quieren nuestro bien. Nuestros sueños se quiebran y adquirimos experiencias, nos volvemos adultos, maduramos. Y duele. Dolemos nosotros, duele nuestro ser, duele la vida.

Algunas personas desisten, se cansan de los desengaños y se déjan llevar. Nunca crecen, nunca construyen nada. Descreen de los sueños y de su poder mágico.

Sin embargo, hay personas maduras que todavía sueñan. Sólo que es un sueño distinto. Los jóvenes sueñan construir, comenzar, conquistar. Ellas sueñan reconstruir, recomenzar, reconquistar.

Las personas maduras sueñan despues de haber vivido, después de haber quebrado la cara, de haber tenido decepciones, de haber tenido pesadillas, aunque ya hayan enfrentado la dura realidad de que no todos los sueños se realizan. Pero ellas saben que vale la pena soñar. Y aún sueñan... conscientemente!!!!!!!!!

Aman de nuevo!!!!!!!!

Caen, recomienzan y recomienzan cada vez que caen.

Creen siempre que la próxima vez va a ser diferente.

Generalmente, esas personas viven más tiempo y el tiempo que viven es mejor aprovechado.

Son idealistas!!!!!!!!!!!!!

"Las personas maduras que aún sueñan, son el sueño de la vida".



2 comentarios:

"sarsillo" dijo...

Y precisamente, estos "sueños conscientes" hacen que se siga madurando. Quizás, la primera fase es descubrir, como bien dices, que no somos Omnipotentes, pero que seguimos siendo dueños de nuestros sueños y de la capacidad de decisión... sobre morir o seguir viviendo..

Muy bonito, Dulce, como todo lo que añades a tu blog..

Anónimo dijo...

Mira Sarsillo que de acuerdo esta!!!