
PODEIS PASAR A VISITAR MI OTRO "RINCON".ESTA TAN SOLO A UN "CLIC". El alma de DULCE: www.elalmadedulce.blogspot.com/
martes, febrero 26, 2008
lunes, febrero 25, 2008
Siempre adelante!!! Sin Miedo a la Vida...
Los años no importan cuando has podido vivir verdaderamente cada día.

Que cuántos años tengo?
¿Importa eso?
¡Tengo la edad que siento!
La edad en que puedo:
gritar sin miedo lo que pienso,
hacer lo que deseo,
sin miedo al fracaso o a lo desconocido,
pues tengo la experiencia de los años vividos
y la fuerza de la convicción de mis deseos.
¡Qué importa cuántos años tenga!
¡No quiero pensar en ello!
unos dicen que soy vieja
otros, que estoy en mi apogeo.
Pero no es la edad que tengo
ni lo que la gente dice,
sino lo que mi corazón siente
y mi cerebro dicte.
Tengo la edad necesaria para:
gritar lo que pienso,
hacer lo que quiero,
reconocer viejos yerros,
rectificar caminos
y atesorar éxitos.
Ahora no tienen que decirme:
Estás muy joven, ¡No lo lograrás!
Estás muy vieja, ¡Ya no podrás!
porque tengo la edad en que las cosas
se miran con más calma
pero con el interés de seguir creciendo.
Tengo los años en que los sueños
se empiezan a acariciar con los dedos
y las ilusiones se convierten en esperanzas.
Tengo los años en que el amor
a veces es una llamarada,
ansiosa de consumirse
en el fuego de una pasión deseada
y otras, en un remanso de paz
como el atardecer de una playa.
¿Que cuántos años tengo?
No necesito con un número marcar,
mis anhelos alcanzados,
mis triunfos obtenidos,
las lágrimas que por el camino derramé
al ver mis ilusiones truncadas;
pues eso, vale mucho más que un número.
Qué importa que cumpla 40 ,50, 70 u 80
si lo que importa es la edad que siento.
Tengo los años que necesito
para vivir libre y sin miedos,
para amar a quien yo elija
y seguir sin temor en el sendero,
al llevar conmigo las experiencias adquiridas
y la fuerza de mis anhelos.
¿Qué cuántos años tengo?
eso, ¿ A quién le importa?
tengo los años necesarios
para perder el miedo
y hacer lo que quiero y siento.
Si queréis leer algún comentario "motivador" (Hay alguno realmente interesante!!!!)podéis pasar por aquí : ¿Qué cuántos años tengo? o por aquí : ¿Que cuántos años tengo?
Y si os gusta como a mi leer las reflexiones con un "fondo musical" solo teneis que visitar esta página: ¿Que cuántos años tengo? - Reflexiones - Postales Shoshan
viernes, febrero 22, 2008
Estar enamorado y dar las gracias por ello.
Pero que suerte tener a alguien así a tu lado!!!!!!!!!!!!!
Creo que debe haber uno entre un millón...

“Gracias por pedirme salir, dos veces. Por acompañarme hasta el portal. Gracias por pedirme la Coca cola sin limón, porque sabes que así me gusta más. Gracias por consolarme cuando lloro, por agarrarme cuando tropiezo. Por subirme la autoestima, por compararme una rosa. Gracias por dejarme siempre en casa, aunque tengas que volverte andando. Gracias por pedir mostaza para mis patatas. Por subir conmigo hasta la Torre Eiffel. Gracias por hacerme reír cuando estoy enfadada. Por hacerme el desayuno cuando no me quiero levantar. Gracias por invitarme a comer a tu casa, por querer que conozca a tu familia. Por traerme regalos cuando te vas de viaje. Gracias por cantar desafinando, por bailar conmigo, por acariciarme. Gracias por avisarme cuando vas a encender la luz para que cierre los ojos y no me deslumbre. Gracias por taparme cuando tengo frío, por prestarme tu sudadera, por compartir tu paraguas. Gracias por querer que te acompañe a comprarte ropa. Por interesarte por mi opinión, por preguntarme si ese jersey te pega con el pantalón. Gracias por hacerme una “perdida” cuando llegas a casa , para que sepa que estás bien. Gracias por mirarme como si nadie más existiese, por abrazarme fuerte y no querer soltarme. Gracias por dejarme elegir las películas, y por verlas conmigo aunque no te gusten. Gracias por venir a Portonovo, por jugar con mis primos, por ver el fútbol con mi padre. Gracias por llamarme desde Estados Unidos, por mandarme emails, por escribirme mensajes. Gracias por comprarme los libros que me gustan. Por animarme a seguir escribiendo. Por venir a buscarme a clase. Gracias por cargar con mis esquíes. Por confiar en mi, por ser el fuerte ante las crisis. Gracias por llenar mi día con tu presencia, por devolverme la sonrisa cuando la pierdo, por prestarme tus ojos para soñar con ellos. Gracias por ser paciente, por andar a mi ritmo, por desarme suerte antes de cada examen. Gracias por quererme más cada día que pasa, por besarme, por apartarme el pelo de la cara. Gracias por saber decir en cada momento. Por cogerme de la mano. Gracias por permitirme formar parte de tu vida. Por emprender juntos este viaje”.
**Natalia Fernández**
domingo, febrero 17, 2008
Los hijos y la antorcha.
Cuando somos jovenes y nuestros impulsos nos llevan a ausentarnos de nuestros hogares y regresar en horas avanzadas de la noche, o talvez de madrugada, en ningún momento pensamos que nuestros padres se preocupan por nosostros, somos egoistas. Pero cuando formamos una familia propia y los hijos llegan a la adultez, es entonces que nos toca tomar la antorcha.
Descargar PPS - Los hijos y la antorcha
¿Hay un período mágico cuando los hijos se hacen responsables por sus propias acciones? ¿Hay un momento maravilloso, cuando los padres nos convertimos sólo en espectadores de la vida de nuestros hijos, nos alzamos de hombros y decimos: "Es la vida de ellos" ¿Sin sentir nada?
Cuando tenía 20 años, estaba en el pasillo de un hospital esperando a que los doctores pusieran unos puntos en la cabeza de mi hijo de dos años y pregunté:
-¿"Cuándo pararé de preocuparme"?
La enfermera me dijo:
-¡Cuando salgan de la etapa de accidentes!.
Mi mamá apenas sonrió y no dijo nada.
Cuando contaba con 30 años, me senté en una pequeña silla en la clase y escuchaba como uno de mis hijos hablaba incesantemente interrumpiendo la clase y moviéndose continuamente.
Casi como que me hubiera leído la mente, la maestra me dijo:
-¡"No se preocupe, todos ellos pasan por esta etapa y luego usted, podrá sentarse tranquila......relajarse y disfrutarlos"!
Mi mamá apenas sonrió y no dijo nada.
Cuando contaba con 40 años, me pasaba la vida esperando que el teléfono sonara...
...que los autos llegaran a casa...
...que la puerta de la casa se abriera.
Una amiga me dijo:
-¡No te preocupes, en unos años vas a poder dejar de preocuparte.
Ellos ya serán adultos.
Mi mamá apenas sonrió y no dijo nada.
Ya en mis 50 años, estaba cansada y harta de ser vulnerable.
Todavía me estaba preocupando por mis hijos, pero también ya se notaba una arruga nueva en mi frente, aunque no podía hacer nada acerca de ello...
Mi mamá apenas sonrió y no dijo nada.
Yo continué angustiándome con sus fracasos, apenándome por sus tristezas y absorbida en sus decepciones.
Mis amigos me decían que cuando mis hijos se casaran yo iba a poder dejar de preocuparme y llevar mi propia vida.
Yo quería creerles, pero me asaltaba el recuerdo de la cálida sonrisa de mi mamá y su ocasional:
-"Luces pálida hija, estás bien? Estás deprimida por algo?"
¿Puede ser que los padres estemos sentenciados a una vida de preocupaciones?
¿Es que la preocupación por nuestros hijos se entrega como una antorcha de unos a otros, para que arda en el camino de las fragilidades humanas y el miedo a lo desconocido?
¿Es la preocupación una maldición, o es una virtud que nos eleva a lo más alto de la vida humana?
Un día uno de mis hijos, se irritó conmigo.
Me dijo: -¿Dónde estabas? ¡Desde ayer que te estoy llamando y nadie me respondía.! ¡Estaba muy preocupado...!
Y yo solo me sonreí y no dije nada.
¡¡¡La antorcha había sido entregada!!!
Descargar PPS - Los hijos y la antorcha
¿Hay un período mágico cuando los hijos se hacen responsables por sus propias acciones? ¿Hay un momento maravilloso, cuando los padres nos convertimos sólo en espectadores de la vida de nuestros hijos, nos alzamos de hombros y decimos: "Es la vida de ellos" ¿Sin sentir nada? Cuando tenía 20 años, estaba en el pasillo de un hospital esperando a que los doctores pusieran unos puntos en la cabeza de mi hijo de dos años y pregunté:
-¿"Cuándo pararé de preocuparme"?
La enfermera me dijo:
-¡Cuando salgan de la etapa de accidentes!.
Mi mamá apenas sonrió y no dijo nada.
Cuando contaba con 30 años, me senté en una pequeña silla en la clase y escuchaba como uno de mis hijos hablaba incesantemente interrumpiendo la clase y moviéndose continuamente.
Casi como que me hubiera leído la mente, la maestra me dijo:
-¡"No se preocupe, todos ellos pasan por esta etapa y luego usted, podrá sentarse tranquila......relajarse y disfrutarlos"!
Mi mamá apenas sonrió y no dijo nada.
Cuando contaba con 40 años, me pasaba la vida esperando que el teléfono sonara...
...que los autos llegaran a casa...
...que la puerta de la casa se abriera.
Una amiga me dijo:
-¡No te preocupes, en unos años vas a poder dejar de preocuparte.
Ellos ya serán adultos.
Mi mamá apenas sonrió y no dijo nada.
Ya en mis 50 años, estaba cansada y harta de ser vulnerable.
Todavía me estaba preocupando por mis hijos, pero también ya se notaba una arruga nueva en mi frente, aunque no podía hacer nada acerca de ello...
Mi mamá apenas sonrió y no dijo nada.
Yo continué angustiándome con sus fracasos, apenándome por sus tristezas y absorbida en sus decepciones.
Mis amigos me decían que cuando mis hijos se casaran yo iba a poder dejar de preocuparme y llevar mi propia vida.
Yo quería creerles, pero me asaltaba el recuerdo de la cálida sonrisa de mi mamá y su ocasional:
-"Luces pálida hija, estás bien? Estás deprimida por algo?"
¿Puede ser que los padres estemos sentenciados a una vida de preocupaciones?
¿Es que la preocupación por nuestros hijos se entrega como una antorcha de unos a otros, para que arda en el camino de las fragilidades humanas y el miedo a lo desconocido?
¿Es la preocupación una maldición, o es una virtud que nos eleva a lo más alto de la vida humana?
Un día uno de mis hijos, se irritó conmigo.
Me dijo: -¿Dónde estabas? ¡Desde ayer que te estoy llamando y nadie me respondía.! ¡Estaba muy preocupado...!
Y yo solo me sonreí y no dije nada.
¡¡¡La antorcha había sido entregada!!!
viernes, febrero 15, 2008
Problemas?????
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