domingo, diciembre 10, 2006

La importancia de las raices.
















El hombre edificó su casa y la embelleció con un jardín interno.
En el centro plantó un roble. Y el roble creció lentamente.
Día a día echaba raíces y fortalecía su tallo para convertirlo
en tronco, capaz de resistir los vientos y las tormentas.
Junto a la pared de su casa plantó una hiedra y la hiedra
empezó a levantarse velozmente. Todos los días extendía
sus tentáculos llenos de ventosas, y se iba alzando adherida
a la pared.
Al cabo de un tiempo la hiedra caminaba sobre los tejados.
Y el roble crecía silenciosa y lentamente.


- ¿Cómo estás, amigo roble?, preguntó una mañana la hiedra
- Bien, mi amiga, contestó el roble.
- Eso dices porque nunca llegaste hasta esta altura,
agregó la hiedra con mucha ironía.Desde aquí se ve todo tan distinto.
A veces me da pena verte siempre allá en el fondo del patio.
- No te burles, amiga, respondió muy humilde el roble.
Recuerda que lo importante no es crecer de prisa, sino con firmeza.

Y el tiempo siguió su marcha. El roble creció con su ritmo
firme y lento. Las paredes de la casa envejecieron.
Una noche una fuerte tormenta sacudió con un ciclón
la casa y su jardín.
El roble se aferró con sus raíces para mantenerse erguido.
La hiedra se aferró con sus ventosas al viejo muro
para no ser derribada. La lucha fue dura y prolongada.


Al amanecer, el dueño de casa recorrió su jardín
y vio que la hiedra había sido desprendida de la pared
y estaba enredada sobre sí misma, en el suelo, al pie del roble.
El hombre arrancó la hiedra y la quemó.
Mientras tanto el roble reflexionaba:

- Es mejor crecer sobre raíces propias y crear un tronco fuerte,
que ganar altura con rapidez, holgados de la seguridad de otros.

Mi caballero


El es la primera persona
que ocupa mi mente
cuando me despierto y

la última a la que le
deseo “Buenas noches”.


El sabe como nadie
la manera de dibujar sonrisas
en mi rostro.





Es capaz de conseguirme el Sol en un día nublado,
y llenarme el cielo de estrellas.



El cumple con todas las virtudes propias
al alma del caballero: justicia, sabiduría, caridad,
lealtad, verdad, humildad, fortaleza, esperanza,
experiencia ….

Para un caballero, el honor y la honra valen más
que dinero, oro y plata.

El sabe como nadie llevar la bandera de la nobleza

bien alta.

Ese es
MI CABALLERO.!!!!!!!

viernes, diciembre 08, 2006

Ser hermano es...




Ser hemanos no es cuestion de sangre

es cuestion de CORAZON.

martes, diciembre 05, 2006

Si me voy.




Si me voy antes que tu

no quiero que llores

porque tu llanto será

en mi alma una presión.

Si me voy antes que tu

quiero que atesores

cada recuerdo que está

guardado en tu corazón.

Si me voy antes que tu

no quiero que lamentes

porque tu lamento hará

que se marchite el amor.

Si me voy antes que tu

quiero que continúes

sonriendo y viviendo más

para tener de la vida razón.

Si me voy antes que tu

no quiero que olvides

que estaré esperando allá

por ti en aquel rincón.

El rincón donde ya

nada nos separará;

donde sólo existen

la luz y el amor.

Maureen Andrea Addison-Smith Salvo

Veremos.....













Había una vez un campesino chino, pobre pero sabio,
que trabajaba la tierra duramente con su hijo.

Un día el hijo le dijo:
- ¡Padre, qué desgracia! ¡Se nos ha ido el caballo!
- ¿Porqué le llamas desgracia? - respondió el padre
-Veremos lo que trae el tiempo...

A los pocos días el caballo regresó, acompañado de otro caballo.
- ¡Padre, qué suerte! - exclamó esta vez el muchacho
-Nuestro caballo ha traído otro caballo.
- ¿Porqué le llamas suerte? - repuso el padre
-Veamos qué nos trae el tiempo...
En unos cuantos días más, el muchacho quiso montar
el caballo nuevo, y éste, no acostumbrado al jinete,
se encabritó y lo arrojó al suelo.
El muchacho se quebró una pierna...

- ¡Padre, qué desgracia! - exclamó ahora el muchacho
-¡Me he quebrado la pierna!
Y el padre, retomando su experiencia y sabiduría, sentenció:
-¿Porqué le llamas desgracia?
-Veamos lo que trae el tiempo...

El muchacho no se convencía de la filosofía del padre,
sino que gimoteaba en su cama.

Pocos días después pasaron por la aldea los enviados del rey,
buscando jóvenes para llevárselos a la guerra.
Vinieron a la casa del anciano, pero como vieron al joven
con su pierna entablillada, lo dejaron y siguieron de largo.

El joven comprendió entonces que nunca hay que dar
ni la desgracia ni la fortuna como absolutas,
sino que siempre hay que darle tiempo al tiempo,
para ver si algo es malo o bueno.


La moraleja de este antiguo consejo chino es que la vida
da tantas vueltas, y es tan paradójico su desarrollo,
que lo malo se hace bueno, y lo bueno, malo.

Lo mejor es esperar siempre el día de mañana,
pero sobre todo confiar en DIOS,
porque todo sucede con un propósito positivo
para nuestras vidas.....


http://www.holistica2000.com.ar/Pensant/Pensant47.htm

http://www.coachingparati.com/recursos/metaforas/antiguo_consejo_chino.htm