viernes, febrero 20, 2009

Los niños tienen miedo - Poldy Bird

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Una arropa a este niño, lo abraza, pone los labios sobre su frente para ver si tiene fiebre, llama al médico. . . "le duele la barriga, tiene tos, . . . "

Se te anudan las tripas porque a este niño amado le duele la cabeza.

Ha faltado a la escuela.

Le silba un poco el pecho. . .

Una abraza a este niño y ruega a Dios que todos sus dolores se pasen a tu cuerpo.

Por el cielo de afuera pasa una nube blanca que parece una oveja.

Por el cielo de adentro ángeles invisibles se hamacan en el aire con olor a manzanas y amasan, como si fuera plastilina, las notas de la música que baila por la casa.

Allá no hay cielo.

Allá.

Donde los chicos esperan el rayo de metal que los parta en pedazos.

Allá, donde les enseñan a usar una escafandra que los disfraza de monstruos.

Y a aplicarse inyecciones entre ellos...

Y ya no lloran de hambre, ni de frío, ni de dolor... sino de miedo.

Los niños tienen miedo.

Los han amenazado...señores con trajes impecables y corbatas bonitas.

Señores que no parecen seres de otros planetas.

Tienen dos ojos inexpresivos.

Tienen la boca que pronuncia con desdén las palabras.

Tienen apuro por comenzar la guerra porque estas armas de hoy están ocupando el lugar que ya está destinado para las armas nuevas, que fabrican con prisa.

Esos señores no tienen emociones.

Para hacerlos, han clonado a las piedras.

Cuando miran a un niño, no lo ven.

Ven un bulto de andrajos, unas moscas molestas, unas llagas que nunca cicatrizan, y oyen ese quejido monocorde que se parece al llanto, a un llanto sordo, áspero, inaguantable...

Deberán encontrar a un flautista que los guíe hacia el borde del precipicio
y termine con ellos como lo hizo con aquellas ratas...

Los niños tienen miedo.

Se toman de las manos.

Se apretujan.

No quieren inyecciones ni escafandras.

Máscaras parecidas al diablo.

Huesitos que la piel apenas tapa.

Y miedo,mucho miedo.

No miedo de las fieras de afilados colmillos, ni del diluvio, ni del terremoto...

Los niños tienen miedo de la camisa bien planchada,de los gemelos de oro,de la sonrisa de dientes perfectos con la que estos señores leen los titulares de los diarios y los discursos en los que la palabra libertad está marcada con resaltador amarillo...

Y también tienen miedo de salir en las fotos que darán la vuelta al mundo mostrando su desesperación o sus tripas desparramadas por el suelo...porque han oído, alguna vez, y no lo han olvidado...que las fotos te roban el alma...


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jueves, febrero 19, 2009

Un trozo de tiempo





Hoy recogí una hoja sucia, inútil, triste. La hoja rota de un calendario.

Un arrugado papel, un trozo de tiempo arrancado de mi historia.

En esa hoja yacía mi hoy de ayer, mi ex-yo, mi nunca más.

Allí estaban los no puedo, los no quiero y los quizás, mezclados con mis esfuerzos, frustraciones y silencios.

Allí estaban apiñados, junto a lunas y signos de colores, miles de planes y sueños que hoy son dos o tres recuerdos.

Guardé esa hoja pensando devolverla al calendario, pero en mi hoy de mañana no hay espacio ni tiempo ni deseos de acoger un ayer que he recogido del suelo.

Es decir, el pasado es pasado, vamos a vivir el presente, con ganas de luchar, de aprender, de ser nosotros mismos.

Vamos a querernos, vamos a querer, vamos a vivir y vamos a
SONREIR


miércoles, enero 21, 2009

PERDER EL TREN...

"Yo era ciego
y no vi la llave
que siempre
guardé en mi mano.

Esa que abre
la puerta de los sueños
de los que sueñan.

Ahora veo
y cada día busco tesoros
tras las puertas
con cerradura"
Antonio Más Morales



"Hay trenes que pasan solo una vez a lo largo de nuestra existencia, quizá. Hay, sin duda, opciones, elecciones, que nos marcan profundamente para el resto de nuestros días; que escriben con tinta indeleble la historia personal de la que somos siempre, y al mismo tiempo, hijos y padres, deudores y agraciados. Y hay, cómo no, momentos en la vida en los que un arrebato de valentía, una apuesta por la generosidad o un hálito de lucidez, pueden marcar la diferencia para mucho tiempo. Pero me resisto a creer, como la Caye de Princesas, que un instante de despiste (se condense éste en un segundo o en quién sabe cuántos años) pueda sellar nuestro destino y dejarlo visto para sentencia. Como me resisto a creer, mi querida amiga, que te vayas a jugar todo tu futuro en la carta que ese crupier impaciente llamado convencionalismo social te obliga ahora a apostar. Como no puedo concebir, en definitiva, que un Dios que nos ama hasta el infinito no nos conceda (en nuestros dones, en nuestros talentos, en nuestra sensibilidad para escuchar su llamada) la posibilidad inagotable de volver a construir de nuevo el mañana, por mucho que ayer erráramos el camino.

Porque no hay decisión que no traiga consigo nuevas encrucijadas. Porque nuestros billetes hacia felicidades efímeras no son capaces por sí solos de sortear los obstáculos. Porque para tus sueños no hay hora de salida ni estación de embarque predeterminada. Porque en el único tren que de verdad lleva a la plenitud, milagrosamente y por muy lleno que circule…

…siempre, esperándote, ¡Hay plazaaaaaaaas!"



Extraído del Blog de El barro del alfarero :
De Flores a Chisec, pasando por Sayaxché: Cuatro enseñanzas

domingo, enero 18, 2009

Dios eres real????



Dios, ¿Eres real?


Simplemente respira y mira mas alla de lo que tus ojos puedan ver....







Susurró el niño. "Dios, habla conmigo" . Y entonces una alondra del campo cantó, pero el niño no escuchó

Así que el niño gritó "Dios, háblame!" . Y un trueno resonó por todo el cielo, pero el niño no escuchó.

El niño miró alrededor y dijo, "Dios, déjame verte." Y una estrella se iluminó brillantemente, pero el niño no se dió cuenta.

Y el niño gritó, "Dios muéstrame un milagro!" Y una vida nació, pero el niño no se dió cuenta.

Así que el niño lloró desesperadamente y dijo: "Tócame Dios, para saber así que te encuentras aquí". Con lo cual Dios se inclinó y tocó al niño. Pero el niño alejó a la mariposa, y se apartó sin saberlo.

Muchas veces, las cosas que pasamos por alto son aquellas que hemos estado buscando. No te pierdas las bendiciones del todopoderoso simplemente porque no están envueltas como tú lo esperas. Aunque no lo notes y en ocasiones hasta lo olvides, Dios está contigo y te protegerá por siempre.

Sea cual fuere la situación en que te encuentres, Dios siempre está a tu lado, es el amigo que no te falla; solo basta con que te detengas un instante a disfrutar de las maravillas que el Creador colocó en la tierra para tu deleite y beneficio.

Tal como el aroma presente en las flores, tu buen Dios adorna tu vida y acompaña tu existencia. No olvides con toda tu fé incluirme en tus oraciones, que yo con todo fervor y generosidad oraré por ti y por tu familia.



Los verdaderos MILAGROS.


A veces el orgullo y la vanidad no nos dejan ver los milagros de Dios como la vida que es un gran regalo de Dios."LE PEDÍ A DIOS que me diera todas las cosas para poder disfrutar de la vida y Dios me dijo que me fue dada la vida para que yo pudiera disfrutar de todas las cosas".





Yo disfrutaba mucho soñar, anhelar, aspirar…hoy me convoca despertar, vivir, experimentar.


y mirar lo pequeño ahora, ahora,… porque no hay más… ni menos…
pequeños milagros cotidianos…


vida en minúsculas





Tres personas iban caminando por una vereda de un bosque: un sabio con fama de hacer milagros, un poderoso terrateniente del lugar y, un poco atrás de ellos y escuchando la conversación, iba un joven estudiante alumno del sabio.Poderoso: “me han dicho en el pueblo que eres una persona muy poderosa, inclusive puedes hacer milagros”.

Sabio: “Soy una persona vieja y cansada… ¿Cómo crees que yo podría hacer milagros?” .Poderoso: “Pero me han dicho que sanas a los enfermos, haces ver a los ciegos y vuelves cuerdos a los locos….. esos milagros sólo los puede hacer alguien muy poderoso”.

Sabio: “¿Te referías a eso?, Tú lo has dicho, esos milagros sólo los puede hacer alguien muy poderoso… no un viejo como yo; esos milagros los hace Dios, yo sólo pido se conceda un favor para el enfermo, o para el ciego ,todo el que tenga la fe suficiente en Dios puede hacer lo mismo”.Poderoso: “Yo quiero tener la misma fe para poder realizar los milagros que tú haces….. muéstrame un milagro para poder creer en tu Dios”.

Sabio: “Esta mañana ¿Volvió a salir el sol?”.Poderoso: “Sí, claro que sí!!”.

Sabio: “Pues ahí tienes un milagro….. el milagro de la luz”.

Poderoso: “No, yo quiero ver un VERDADERO milagro, oculta el sol, saca agua de una piedra…. mira hay un conejo herido junto a la vereda, tócalo y sana sus heridas”.

Sabio: “¿Quieres un verdadero milagro?, ¿No es verdad que tu esposa acaba de dar a luz hace algunos días?”.

Poderoso: “Sí!!, Fue varón y es mi primogénito”.

Sabio: “Ahí tienes el segundo milagro…. el milagro de la vida”.

Poderoso: “Sabio, tú no me entiendes, quiero ver un verdadero milagro…”

Sabio: “¿Acaso no estamos en época de cosecha?, ¿No hay trigo y sorgo donde hace unos meses sólo había tierra?”.

Poderoso: “Sí, igual que todos los años”.

Sabio: “Pues ahí tienes el tercer milagro….”

Poderoso: “Creo que no me he explicado, lo que yo quiero….” (El sabio lo interrumpe)

Sabio: “Te has explicado bien, yo ya hice todo lo que podía hacer por ti…. si lo que encontraste no es lo que buscabas, lamento desilusionarte, yo he hecho todo lo que podía hacer” . Dicho esto, el poderoso terrateniente se retiró muy desilusionado por no haber encontrado lo que buscaba. El sabio y su alumno se quedaron parados en la vereda; cuando el poderoso terrateniente iba muy lejos como para ver lo que hacían el sabio y su alumno, el sabio se dirigió a la orilla de la vereda, tomó al conejo, sopló sobre él y sus heridas quedaron curadas; el joven estaba algo desconcertado.

Joven: “Maestro: Te he visto hacer milagros como éste casi todos los días, ¿Por qué te negaste a mostrarle uno al caballero?, ¿Por qué lo haces ahora que no puede verlo?”.

Sabio: “Lo que él buscaba no era un milagro, era un espectáculo. Le mostré 3 milagros y no pudo verlos…. para ser rey primero hay que ser príncipe, para ser maestro primero hay que ser alumno… no puedes pedir grandes milagros si no has aprendido a valorar los pequeños milagros que se te muestran día a día. El día que aprendas a reconocer a Dios en todas las pequeñas cosas que ocurren en tu vida, ese día comprenderás que no necesitas más milagros que los que Dios te da todos los días sin que tú se los hayas pedido”.





Cuando estamos en problemas siempre pedimos ayuda a Dios y eso está bien porque no hay nadie que pueda ayudarnos más que Él, pero pídele la cordura para pensar claramente, la paciencia necesaria para mantenerte tranquilo y actuar bien, la fortaleza necesaria para afrontar los retos y la fe suficiente para seguirlo amando sin importar lo que pase…. Pídele esos milagros, no le pidas simplemente que resuelva tus problemas sólo porque te da miedo afrontarlos por ti mismo…..