domingo, febrero 04, 2007

Claro que es dificil


**Tu vida es un milagro repleto de ilimitadas posibilidades.
Cada instante constituye una invalorable oportunidad.
Todo un mundo de alternativas se extiende a tus pies,
ahora mismo, en este preciso instante.
Y todo eso está allí fuera, esperando que le saques
el máximo provecho posible.
**¿Suena como un montón de trabajo duro?
Bueno, debería. Porque lo es. La vida es complicada.
Es maravillosa y es un milagro, pero también es difícil.
Ahora bien, tienes estas alternativas. Podrías desear
que fuese fácil, sencilla, pero haciéndolo lo único que
conseguirías sería hacerla más complicada aún.
O puedes, simplemente, seguir adelante, aceptar que es
difícil, y haciéndolo empezarás a transformarla en algo
realmente maravilloso.
**Piensa por un momento cómo sería la vida si no fuese
difícil. Piensa cómo sería vivir si no existiesen los desafíos.
¿Qué cosas te motivarían? ¿Qué cosas te darían satisfacción
duradera?¿Qué valor tendrían tus logros si los consiguieses
sin ninguna dificultad? ¿Y qué hay del dinero?
¿Qué pasaría si no hubiese dificultad alguna en ganar dinero?
No tendría valor. No podrías comprar nada con él.
Sería completamente inútil.
**Claro que la vida es difícil. Es difícil justamente porque
tiene tantas cosas valiosas y positivas. Toda su dificultad
estaría plenamente justificada incluso multiplicada por cien
y algo más. Cuando puedas valorar esto realmente,
las dificultades se desvanecerán y tus preocupaciones
con ellas y así, los aspectos positivos que las oportunidades
traen consigo ocuparán el centro de la escena.
Gabriel Sandler

sábado, febrero 03, 2007

AMOR EN LA LATITA DE LECHE



Dos hermanitos en puros harapos,
provenientes de una humilde comuna,
uno de cinco años y el otro de diez,
iban pidiendo un poco de comida
por las casas de la calle que rodea la montaña.

Estaban hambrientos:
"Vayan a trabajar y no molesten!",
se oía detrás de la puerta;
"Aquí no hay nada, pordioseros!...",
decía otro...

Las múltiples tentativas frustradas

entristecían a los niños...
Por fin, una señora muy atenta les dijo:
"Voy a ver si tengo algo para ustedes...
¡Pobrecitos!".

Y volvió con un tarrito de leche condensada.
¡Qué fiesta! Ambos se sentaron en la acera.
El más pequeño le dijo al de diez años:
"Tú eres el mayor, toma primero..."
y lo miraba con sus dientes blancos,
con la boca medio abierta, relamiéndose.

Yo contemplaba la escena como tonto...
¡Si vieran al mayor mirando de reojo al pequeñito...!
Se llevaba el tarrito a la boca y, haciendo de cuenta
que bebía, apretaba los labios fuertemente
para que no le entrara ni una sola gotade leche.

Después, extendiéndole la lata, decía al hermano:
"Ahora es tu turno. Sólo un poquito."
Y el hermanito, dando un trago exclamaba:
"¡Está sabrosa!'' "Ahora yo", dice el mayor.
Y llevándose a la boca el tarrito, ya medio vacío,
no bebía nada. 'Ahora tú', 'Ahora yo',
'Ahora tú', 'Ahora yo'...

Y, después de tres , cuatro, cinco o seis tragos,
el menorcito, de cabello ondulado, barrigoncito,
con la camisa afuera, se acababa toda la leche...
él solito. Esos 'ahora tú', 'ahora yo' me llenaron
los ojos de lágrimas...

Y entonces, sucedió algo que me pareció extraordinario.
El mayor comenzó a cantar, a danzar, a jugar fútbol
con el tarrito vacío de leche.Estaba radiante,
con el estómago vacío, pero con el corazón
rebosante de alegría.

Brincaba con la naturalidad de quien no hace
nada extraordinario, o aún mejor, con la naturalidad
de quien está habituado a hacer cosas extraordinarias
sin darles la mayor importancia.
De aquél muchacho podemos aprender una gran lección:
"Quien da es más feliz que quien recibe".

Es así que debemos amar.Sacrificándonos con tanta
naturalidad, con tal elegancia, con tal discreción,
que los demás ni siquiera puedan agradecernos el
servicio que les prestamos. "¿Cómo podrías hoy
encontrar un poco de esta felicidad y hacer
mejor la vida de alguien, con más gusto
de ser vivida? "

¡Adelante, levántate y haz lo que sea necesario!
Cerca de nosotros puede haber un amigo que necesita
de nuestro hombro, de nuestro consuelo y, quizá aún más,
de un poco de nuestra paz....

¿Preparados para escuchar?Cuando escuchamos los lamentos
ajenos, y consolamos el llanto de un amigo, nos volvemos
más fuertes y al oír toda su historia, salimos con ella más
fortalecidos, con más experiencia, porque al oír y compartir....
aprendemos...



jueves, febrero 01, 2007

Preguntas.....


¿Cuánto pesa un beso?
Depende del tiempo que dure su sabor.
Pesa lo mismo que el silencio,
que es más sincero que cualquier palabra.
¿A qué velocidad caen las lágrimas?
Son más veloces cuánto más quieres aguantarlas.
Las lágrimas caen con la misma velocidad
con la que se te va rompiendo el corazón.
¿Quién corre más que la vida?
Las ganas de salir de ella.
En la vida quien más corre no es otro que el tiempo
con su fugaz reflejo.
¿Cuánto dura un suspiro?
Un suspiro, un instante, aunque
su sensación, puede durar hasta días.
El suspiro, tarda en irse lo mismo que en henchirse
el alma.
¿A qué distancia está el amor?
A la distancia justa que separa a los dos corazones.
En el amor la distancia es tan superflua que
no hay ninguna
¿Quién vuela más alto que los sueños?
La esperanza de alcanzarlos.
¿Cuánto cuesta la pasión?
A veces la vida.
¿A qué altura se encuentra el deseo?
Un poco más bajo que los sueños.
¿Quién canta mejor que el silencio?
Nadie.
¿Cuánto mide la mirada?
Mide hasta tocar los pensamientos a través de los ojos.
¿A qué fuerza obedecen los abrazos?
A la fuerza de “yo soy para ti y tú para mi”.
¿Quién se esconde como la felicidad?
Se esconde el miedo a cambiar.
" Seguro que vosotros tenéis más respuestas
a estas preguntas.
Me encantaría conocerlas todas!!!!!!!! "

Sueños.


Quien busca sueños encuentra realidades,
pero quien encuentra realidades a veces
se encuentra que todo es un sueño.
Las realidades te devoran sin compasión.