La soberbia es una forma particular de incapacidad que suele afectar a gobernantes, directivos y funcionarios, pero tambien a porteros, dirigentes de gremios, empleados publicos y casi todos los pobres mortales que se encuentran de golpe con una escasa cuota de poder.
He aqui un consejo para no caer en la tentacion de la soberbia: dirijase a una zona rural por la ruta que mas le guste, desnudese y espere a que anochezca. Cruce entonces el alambrado - con cuidado de no perder ninguno de los atributos del poder - y camine hasta que sienta que esta en medio de la soledad mas absoluta.
Una vez alli, levante la cabeza al cielo y mire las estrellas. En ese instante, visto desde el espacio, usted debe ser algo asi como un microbio sobre una pelota de futbol.
Piense que esta parado sobre un minusculo planeta que gira alrededor del sol, y que el sol es solo una estrella pequeña entre los millones de estrellas que esta viendo y que forman nuestra galaxia. Recuerde, ademas, que la nuestra es una de millones de galaxias que hace millones de años giran en el espacio.
Una vez que haya hecho esto, ponga los brazos en jarra sobre la cintura, en actitud desafiante, o adopte cualquier otra postura que le parezca adecuada para expresar su inmenso poder, e hinchando las venas del cuello, grite con toda la voz que sea capaz de juntar en ese momento:
"¡Soy verdaderamente poderoso!"
Luego, espere el resultado. Si ve que algunas estrellas se sacuden y titilan, no hay problema:
Es Dios que, a veces, no puede aguantar la risa!!!!!!!
PODEIS PASAR A VISITAR MI OTRO "RINCON".ESTA TAN SOLO A UN "CLIC". El alma de DULCE: www.elalmadedulce.blogspot.com/
martes, agosto 22, 2006
El helado de vainilla......
La historia comienza cuando en una división de coche de la Pontiac de GM de los EUA recibió una curiosa reclamación de un cliente. Y esto es lo que él escribió: "Esta es la segunda vez que les envío una carta y no los culpo por no responder. Puedo parecerles un loco, mas el hecho es que tenemos una tradición en nuestra familia que es el de tomar helado después de cenar. Repetimos este hábito todas las noches, variando apenas el sabor del helado; y yo soy el encargado de ir a comprarlos. Recientemente compre un nuevo Pontiac y desde entonces las idas a la heladería se han transformado en un problema. Siempre que compro helado de vainilla, cuando me dispongo a regresar a casa, el coche no funciona. Si compro cualquier otro sabor, el coche funciona normalmente. Pensarán que estoy realmente loco y no importa que tan tonta pueda parecer mi reclamación, el hecho es que estoy muy molesto con mi Pontiac modelo 99".La carta generó tanta gracia entre el personal de Pontiac que el presidente de la compañía acabó recibiendo una copia de la reclamación. Él decidió tomarlo en serio y mando a un ingeniero a entrevistarse con el autor de la carta. El empleado y el "demandante" fueron juntos a la heladería en el infeliz Pontiac. El ingeniero sugirió sabor vainilla para verificar la reclamación; y el coche efectivamente no funcionó. Un empleado de GM volvió en los días siguientes, a la misma hora, he hizo el mismo trayecto, y solo varió el sabor del helado. Nuevamente el auto solo funcionaba de regreso cuando el sabor elegido no era vainilla. El problema acabó volviéndose una obsesión para el ingeniero, que acabo haciendo experiencias diarias anotando todos los detalles posibles, y después de dos semanas llegó al primer gran descubrimiento: cuando escogía vainilla el comprador gastaba menos tiempo porque ese tipo de helado estaba bien enfrente. Examinando el coche, el ingeniero hace un nuevo descubrimiento: como el tiempo de compra era muy reducido en caso de la vainilla en comparación con el tiempo de otros sabores, el motor no llegaba a enfriar. Con eso, los vapores del combustible no se disipaban, impidiendo que un nuevo arranque del motor fuese instantáneo. A partir de ese episodio, el Pontiac cambió el sistema de alimentación de combustible e introdujo una alteración en todos los modelos a partir de la línea 99. El autor de la reclamación obtuvo un coche nuevo, además del arreglo del que no funcionaba con el helado de vainilla. La GM distribuyó un comunicado interno, exigiendo que sus empleados lleven en serio hasta las reclamaciones mas extrañas, "porque puede ser que una gran innovación, este por detrás de un helado de vainilla", decía el comunicado de GM.
"No hay duda que los verdaderos empresarios no dejan cabo suelto, pues la más mínima diferencia podría ser el factor más importante para algo, o alguien."
"No hay duda que los verdaderos empresarios no dejan cabo suelto, pues la más mínima diferencia podría ser el factor más importante para algo, o alguien."
lunes, agosto 21, 2006
En los confines del alma

En los confines del alma como un oscuro secreto,
hay una extraña nostalgia que se disipa entre sueños.
Como un espacio vacío, como un sombrío desierto,
como una puerta cerrada de algún perdido desvan del tiempo.
En los confines del alma entre cajones revueltos,
entre montones de cartas llenas de polvo y misterio.
Cubiertos por el olvido, vencidos por el destierro,
vagando amores perdidos, seres queridos que no volvieron,
Y en los confines del alma, y entre la niebla del tiempo,
entre ilusiones gastadas, entre canciones y besos
vagan momentos vividos y algunos que no lo fueron,
Enredados y escondidos en el perdido desván del tiempo.
En los confines del alma hay una llama encendida.
Hay una voz que me llama hacia otra forma de vida,
hacia ese sueño lejano que se esfuma en el olvido
que se me escapó entre las manos mientras andabamos
el camino.
En los confines del alma se junta el dia y la noche.
Se funde el fuego y el agua, el alago y el reproche.
Se mezclan los desengaños con días de vino y rosas.
Entre el ocaso y el alba se llena el alma de mariposas.
Y en los confines del alma, y entre la niebla del tiempo,
entre ilusiones gastadas, entre canciones y besos
vagan momentos vividos y algunos que no lo fueron.
Enredados y escondidos en el perdido desván del tiempo.
Y en los confines del alma, y entre la niebla del tiempo,
entre ilusiones gastadas, entre canciones y besos
vagan momentos vividos y algunos que no lofueron.
Enredados y escondidos en el perdido desván del tiempo.
Jose Manuel Soto ( Lástima de tanto amor)
viernes, agosto 18, 2006
El tazón de madera
Esta historia me parece para tener muy en cuenta.....
El viejo se fue a vivir con su hijo, su nuera y su nieto de cuatro años. Ya las manos le temblaban, su vista se nublaba y sus pasos flaqueaban. La familia completa comía junta en la mesa, pero las manos temblorosas y la vista enferma del anciano hacía el alimentarse un asunto difícil. La comida caía de su cuchara al suelo, y cuando intentaba tomar el vaso, derramaba la leche sobre el mantel.
El hijo y la nuera se cansaron de la situación. "Tenemos que hacer algo con papá", dijo él. "Ya he tenido suficiente. Derrama la leche, hace ruido al comer y tira la comida al suelo". Así fue como el matrimonio decidió poner una pequeña mesa en una esquina del comedor.
Ahí, el abuelo comía solo mientras el resto de la familia disfrutaba la hora de comer. Como el abuelo había roto uno o dos platos, su comida se la servían en un tazón de madera.
De vez en cuando miraban hacia donde estaba el abuelo y podían ver una lágrima en sus ojos mientras estaba ahí sentado solo.
Sin embargo, las únicas palabras que la pareja le dirigía eran fríos llamados de atención cada vez que dejaba caer el tenedor o la comida.
El niño observaba todo en silencio. Una tarde antes de la cena, el papá observó que su hijo estaba jugando con trozos de madera en el suelo. Le pregunto dulcemente: "¿Qué estás haciendo?".
Con la misma dulzura el niño le contestó: "Ah, estoy haciendo un tazón para ti y otro para mamá para que cuando yo crezca, ustedes coman en ellos".
Sonrió y siguió con su tarea. Las palabras del pequeño golpearon a sus padres de tal forma que quedaron sin habla. Las lágrimas rodaban por sus mejillas. Y aunque ninguna palabra se dijo al respecto, ambos sabían lo que tenían que hacer. Esa tarde el esposo tomó gentilmente la mano de su padre y lo guío de vuelta a la mesa de la familia.
Por el resto de sus días ocupó un lugar en la mesa con ellos. Y por alguna razón, a la pareja parecía no molestarse cada vez que el tenedor se caía, la leche se derramaba o se ensuciaba el mantel. Los niños son altamente perceptivos. Sus ojos observan, sus oídos siempre escuchan y sus mentes procesan los mensajes que absorben.
Si ven que con paciencia proveemos un hogar feliz para todos los miembros de la familia, ellos imitarán esa actitud por el resto de sus vidas.
Los padres y madres inteligentes se percatan que cada día colocan los bloques con los que construyen el futuro de sus hijos. Seamos constructores sabios y modelos a seguir.
El viejo se fue a vivir con su hijo, su nuera y su nieto de cuatro años. Ya las manos le temblaban, su vista se nublaba y sus pasos flaqueaban. La familia completa comía junta en la mesa, pero las manos temblorosas y la vista enferma del anciano hacía el alimentarse un asunto difícil. La comida caía de su cuchara al suelo, y cuando intentaba tomar el vaso, derramaba la leche sobre el mantel.
El hijo y la nuera se cansaron de la situación. "Tenemos que hacer algo con papá", dijo él. "Ya he tenido suficiente. Derrama la leche, hace ruido al comer y tira la comida al suelo". Así fue como el matrimonio decidió poner una pequeña mesa en una esquina del comedor.
Ahí, el abuelo comía solo mientras el resto de la familia disfrutaba la hora de comer. Como el abuelo había roto uno o dos platos, su comida se la servían en un tazón de madera.
De vez en cuando miraban hacia donde estaba el abuelo y podían ver una lágrima en sus ojos mientras estaba ahí sentado solo.
Sin embargo, las únicas palabras que la pareja le dirigía eran fríos llamados de atención cada vez que dejaba caer el tenedor o la comida.
El niño observaba todo en silencio. Una tarde antes de la cena, el papá observó que su hijo estaba jugando con trozos de madera en el suelo. Le pregunto dulcemente: "¿Qué estás haciendo?".
Con la misma dulzura el niño le contestó: "Ah, estoy haciendo un tazón para ti y otro para mamá para que cuando yo crezca, ustedes coman en ellos".
Sonrió y siguió con su tarea. Las palabras del pequeño golpearon a sus padres de tal forma que quedaron sin habla. Las lágrimas rodaban por sus mejillas. Y aunque ninguna palabra se dijo al respecto, ambos sabían lo que tenían que hacer. Esa tarde el esposo tomó gentilmente la mano de su padre y lo guío de vuelta a la mesa de la familia.
Por el resto de sus días ocupó un lugar en la mesa con ellos. Y por alguna razón, a la pareja parecía no molestarse cada vez que el tenedor se caía, la leche se derramaba o se ensuciaba el mantel. Los niños son altamente perceptivos. Sus ojos observan, sus oídos siempre escuchan y sus mentes procesan los mensajes que absorben.
Si ven que con paciencia proveemos un hogar feliz para todos los miembros de la familia, ellos imitarán esa actitud por el resto de sus vidas.
Los padres y madres inteligentes se percatan que cada día colocan los bloques con los que construyen el futuro de sus hijos. Seamos constructores sabios y modelos a seguir.
jueves, agosto 17, 2006
Madurar

La madurez es la capacidad de llevar a cabo un trabajo aun sin ser supervisado, de terminar una tarea una vez emprendida, de llevar dinero consigo sin sentir la necesidad de gastarlo, y de poder tolerar una injusticia sin querer vengarse.
La madurez consiste en tener la capacidad de controlar la ira y resolver las diferencias sin acudir a la violencia.
La madurez significa tener paciencia. Es la voluntad de posponer la gratificación inmediata a favor del beneficio a largo plazo.
La madurez consiste en tener perseverancia, en la capacidad de sacar adelante un proyecto aunque se dificulte su consecución o en poder afrontar cualquier situación a pesar de fuertes oposiciones y contratiempos.
La madurez consiste en poder superar las situaciones desagradables y las frustraciones, las incomodidades y las derrotas sin quejarse ni derrumbarse.
La madurez consiste en ser humilde. Es el ser suficientemente adulto como para decir, " me equivoque", o, " tenia razón". Y cuando la tiene, la persona madura no necesita experimentar la satisfacción de decir: te lo dije o te lo advertí".
La madurez consiste en tener la capacidad para tomar una decisión y mantenerse firme en ella. Las personas inmaduras se pasan la vida explorando interminables posibilidades, para luego no hacer nada.Se considera que una persona ha llegado a la madurez cuando se puede depender de ella, confiar en su palabra y es capaz de sobrellevar una crisis. Los inmaduros son maestros de las excusas. Son personas confusas y desorganizadas. Sus vidas son un laberinto de promesas rotas, de amigos que fueron, de proyectos que nunca llegaron a materializarse.
La madurez es el arte de poder vivir en paz con lo que no podemos cambiar, el de tener el valor de modificar todo aquello que se puede cambiar y al mismo tiempo la sabiduría para conocer la diferencia.La madurez de una persona, no se demuestra con su edad, tampoco tiene que ver con sus sueños ni con lo irreal que desee ver las cosas...
No tiene que ver con su carácter, ni en la forma de expresar las cosas, hay soñadores que tienen sus pies bien puestos en la tierra...
La madurez se demuestra, en saber lidiar con las situaciones que día a día se presentan sin perder el juicio.
Hay jóvenes que poseen una madurez envidiable porque su forma de ver la vida y los problemas, les permite vivir felices; sobreponiéndose a ellos, y siguen luchando por alcanzar sus sueños...
Hay adultos que nunca alcanzan la madurez, porque han desperdiciado su vida, solamente quejándose por lo que no pudieron lograr o juzgando el comportamiento de los demás...
La madurez, como puedes ver, no es cuestión de cuánto hayamos vivido, sino de cómo lo hemos hecho y el legado que dejamos a los demás!!!
Es saber tomar decisiones sabias en el momento indicado; saber admitir cuando se comete un error y corregirlo; evitando volver a caer...
Es vivir la vida con la alegría de saber que algún día, nos desprenderemos de este mundo, y que lo único que quedará será el recuerdo de lo que fuimos...
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